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El riesgo de despolitizar la política.

Resulta una verdad evidente por sí misma, que mientras las sociedades avanzan los modelos políticos permanecen “atascados” en la posmodernidad con fundamentos obsoletos que “dinamitan” el puente comunicacional con los ciudadanos, al extremo que en el presente se refleja una devaluación del componente político de la política observada, por una parte, en una ausencia plena de las ideologías (conjunto de ideas que caracterizan un movimiento político) y en una crisis de representatividad de los partidos políticos tradicionales y del Parlamento (que emanó en los años 90) hasta configurar un discurso antipolitico de la política, al tiempo que la “actividad política” se ha venido enmarcando en una permanente confrontación tanto implícita como explícita entre los propios políticos con la transversal acusación que ellos solo defienden sus intereses particulares alejados de la realidad social; y por otra parte, ante el malestar ciudadano inducido por una manifiesta ausencia de ética pública y de una desmoralización del pueblo frente a la corrupción. 

Es así, que el desafecto de la población por la política partidista no emana de un ciudadano “contrario” sino desencantado y defraudado con la inoperatividad del sistema democrático alejado del pueblo y al servicio de sí mismo a la luz de una partidocracia, entendida como el fenómeno mediante el cual los órganos fundamentales del Estado se convierten en meros ejecutores de las decisiones adoptadas en la esfera de los partidos, al punto de desalentar la unión de la voluntad ciudadana y de propiciar una conexión con la denominada posdemocracia asumida como un “simulacro” de democracia donde el pueblo no ejerce poder alguno, al tiempo que se desploman los partidos políticos en razón al “desprestigio” de la política que actúa sin ambicionar cambios económico-sociales en un contexto donde la democracia ha sido “raptada” por la partidocracia. Ante tal situación, surge el deseo e inquietud por despolitizar la política fundamentándose en dos visiones: 1.- Instrumentando la corrección ética de la cultura política para reencausar (sanear) su acción, impulsando cambios profundos en la ineficiente partidocracia; y 2.- Postulando el predominio del mercado económico sin interferencias de orden político, proponiendo gobiernos tecnócratas con enfoques empresariales que conciban la gestión del Estado con una transversalidad eminentemente gerencial. 

Es de acotar, que la posmodernidad hace referencia a una ideología,y no a una época, que parte de la subjetividad de cada uno, es decir de la verdad individual razón por la cual, se sostiene, no existen verdades absolutas habida cuenta de ser consideradas totalitarias e impositivas,al extremo de afirmar que todos somos totalmente diferentes e igualmente que la política no está concentrada alrededor de partidos políticos. La anti-política, por su parte, ha de entenderse como un rechazo al supuesto que la política pueda ser utilizada para cambiar la sociedad; afirmación que conduce hacia: A.- Una despolitización (existencia de una opinión pública marcadamente pasiva, en conjunto con una muy baja participación ciudadana); B.- Una desideologización (prohibición de la crítica y la disidencia interna como expresión de debate); y C.- Un apoliticismo (conducta estratégica para alejarse del “desprestigio” que envuelve a los partidos y a la política en general). 

Desde un ángulo complementario, resulta pertinente señalar que el enfoque de lo político vinculado con un ambiente entre “enemigos” o “adversarios” que caracteriza el devenir del comportamiento partidista, está conduciendo, irreversiblemente, hacia la presencia de planes y proyectos antagónicos con identificaciones nominales en aras de una demarcación que pretende atraer voluntades a pesar de estar huérfanos de ideologías las cuales son “suplantadas” por identidades personales tal como: Castrismo, Peronismo, Chavismo y un largo etcétera, en un contexto populista (muy especialmente en Latinoamérica) que en nada se sostienen sobre propuestas concretas en función de un mejor país que incluya, al menos, una reducción de las desigualdades sociales; con el agravante que las decisiones políticas de relevancia se toman en el seno de las instituciones partidistas a pesar de su ineficacia decisional, antes de ser elevadas, como formalidad, al Parlamento o su equivalente para su “aprobación” (¿?).

Reflexión final: En contrario a la despolitización de la política, se hace urgente y necesario recrear la confianza en la política como un instrumento de cambio para generar un proyecto colectivo nacional a la luz de un imperativo ético-político, dando por sabido que la política está signada por la presencia de relaciones desiguales de poder y dominación y por ende motivadora de confrontaciones grupales por la hegemonía del espacio social, lo cual desemboca irreversiblemente en una rivalidad entre organizaciones partidistas en función de defender sus aspiraciones sectoriales, las cuales colocan por encima de la democracia y del país. A tenor de ello, se deben hacer los mayores esfuerzos por constituir un nuevo orden colectivo en favor de una democracia que apuntale la inclusión social, la distribución equitativa de la riqueza y el poder y la aceptación de la pluralidad de ideas; so pena de abonar en favor del socialismo-comunismo al hacerlo parecer como alternativa única para alcanzar ese nuevo orden colectivo. Esa fue la puerta por donde entró electoralmente Hugo Chávez a Venezuela, y veinte años después cerca del 20% de la población (unos 5 millones de personas) se ha visto en la necesidad de abandonar el suelo patrio.

Economista Jesús Alexis González

Octubre 27/219    

Freelance una estrategia educativa y laboral.

El sistema de organización del proceso productivo, por efectos de la cuarta revolución industrial (profundización de las tecnologías) se está orientando hacia la GIC Economy o “economía de agentes libres” que hace referencia a un enfoque laboral donde las personas con talento y creatividad son contratadas puntualmente para trabajos esporádicos en aras de contribuir con el desarrollo de una determinada actividad; al punto de constituir una innovadora relación laboral donde se contratan empleados para trabajos específicos y ocasionales  los cuales son remunerados por tarea, proyecto o lapso breve vinculados con distintas áreas, integrando una cantidad significativa de formas de trabajar, de profesiones y de oficios. Habitualmente, estos trabajadores ocasionales se estructuran en torno a una labor en común lo cual favorece el fortalecimiento de las habilidades individuales en un contexto de producción donde un elevado número de posiciones temporales son el común denominador. La GIG Economy, le brinda la oportunidad a una gran cantidad de personas de ser contratadas para operar de manera colaborativa donde la figura del freelance o trabajador autónomo adquiere una especial relevancia. 

Freelance, es un anglicismo (palabra procedente de la lengua inglesa que se usa en otro idioma) que debe entenderse como la actividad ocupacional asociada con el talento a la luz del ejercicio profesional que realiza una persona trabajando de forma independiente, es decir se dedica a realizar trabajos de manera autónoma al punto de facilitarle el desenvolvimiento en su profesión y/o saberes ocupando su tiempo de acuerdo a sus necesidades y la de sus clientes; siendo que usualmente no cumplen horario de oficina y cuentan con la autonomía de modificar su agenda de acuerdo a la carga de trabajo que posean, todo lo cual queda expresado en el respectivo contrato que han de suscribir donde se especifica el tiempo que trabajará para el empleador y bajo que condiciones. En general, un freelance tiene mayor variedad de asignaciones que en un empleo fijo al tiempo de propiciar una comunicación más efectiva con el contratante al tener una relación directa con él, hasta inducir un aumento en la calidad de las respuestas laborales. Vale acotar, que desde un punto de vista cultural en muchos países el trabajo freelance es considerado como una posición socialmente más elevada ya que en su mayoría son muy especializados y altamente tecnológicos.

La actividad freelance, está considerada como la ¡nueva forma de trabajar! en un contexto diferenciado del denominado negocio propio (emprendedor) asumido como una persona que funda una empresa y toma riesgos financieros con el objetivo de obtener ganancias económicas en función a la generación de bienes o servicios, mientras que el freelance es un profesional independiente que ofrece su talento a una determinada empresa u organización bajo la figura de un proyecto. Es de hacer notar, que especialistas a nivel mundial sostienen que requerir la presencia permanente de los empleados en la sede de la oficina es una tradición laboral obsoleta que fue establecida luego del surgimiento de la primera revolución industrial (1760-1840); siendo de obviedad manifiesta que en el presente las empresas deben romper  con el paradigma tradicional del empleado a tiempo completo en la oficina, hecho que les abre la oportunidad de aprovechar tanto el talento que es la base del crecimiento profesional de los freelancers, como de la tecnología que está sirviendo de columna vertebral del crecimiento de procesos basados en plataformas “colaborativas”en el ambiente de la GIG Economy, en función de procurar los mejores resultados del negocio. Es de resaltar, que según Forbes el 43% del empleo de EEUU en 2020 estará formado por freelancers; mientras que el informe Freelancing in América 2017 señala que para ese año en EEUU un 35% de los trabajadores lo hicieron bajo la figura de freelancers al extremo de superar los 57 millones lo cual representó algo más del 36% de la fuerza laboral del país, aportando unos 1,4 billones de dólares equivalente al 17% del PIB

Sea propicio destacar, que el perfil de los freelancers que contratan las grandes empresas se caracteriza por un elevado nivel de educación y habilidades criticas apuntaladas por su talento entendido como la inteligencia triunfante que resuelve los problemas y avanza con resolución en la elección de las metas que usualmente consigue alcanzarlas; con el valor agregado de estar motivados a una búsqueda frecuente de capacitación en pro de aportar nuevas ideas y proyectos. Es de resaltar, que ante el empuje de la GIG Economy y de los freelancers el objetivo de la educación no puede limitarse al desarrollo de la inteligencia individual sino impulsar sociedades con talento, diferenciadas de las “sociedades estúpidas donde las creencias vigentes, los modos de resolver los conflictos, los sistemas de evaluación y los modos de vida, disminuyen las posibilidades, el bienestar o la sociabilidad de las inteligencias individuales.” (J. Marina).

Expertos en la materia, seleccionaron cinco recursos fundamentales que constituyen el talento que deben fomentarse en todo proyecto educativo bajo el paradigma innovador de EDUCACIÓN DEL TALENTO: 1.- Una idea del mundo veraz, rica, amplia y llena de posibilidades; 2.- Un pensamiento fluido, riguroso, creativo, capaz de resolver problemas; 3.- El aprendizaje de la libertad: la construcción de la voluntad, la responsabilidad personal, la formación de la conciencia moral y las virtudes de la acción; 4.- El lenguaje, la comunicación con nosotros mismos y con los demás; 5.- La sociabilidad, los sentimientos sociales, la búsqueda de justicia.Todos estos recursos han de convertirse en hábitos, es decir estructuras mentales estables que establecen pautas de respuesta y acciónque pueden ser modificadas y mejoradas favorablemente durante la vida del ser humano.

Por otra parte, en el contexto  de las habilidades más demandadas en los profesionales freelancers de la GIG Economy del presente, se pueden citar: Marketing y comunicación digital; Diseño web; Diseño gráfico; Desarrollo de aplicaciones; Administrador de sistemas; Programador web; Social Media Manager; Community Manager;  Desarrollador de Apps; Audience insights; Formación en SAP; Administración de websites; E-Commerce; Gerente de marca; Gerente de marketing digital; Servicios de marketing digital (SEO, SEM); Video marketing; Analista de datos; Gerente de cuentas claves; Gerente de proyectos empresariales; Redacción de textos; Asistente contable; Asistente administrativo; Gerente de impuestos; Asistente legal; Desarrollo y consultoría estratégica; Tecnologías de la información; Atención al cliente; Atención al usuario; Soporte técnico; Logística en almacenamiento y distribución; Gerente de ventas; Asesor en Seguros; Asistente  en inmigración; Asesor en bienes raíces; y un largo etcétera.   

Sea propicio expresar, que en el ínterin mientras las organizaciones dan el salto hacia la GIG Economy a través de la incorporación de freelancers, deben apuntalar la Formación Continua en la Empresa que ha de apoyarse en un sistema de gestión de la formación altamente eficaz y flexible, a efecto que las iniciativas formativas (individuales y colectivas) puedan ser consultadas en favor de transmitir la Misión y Valores de la empresa en un contexto de trabajadores en continuos procesos de formación en aras de alcanzar los objetivos y metas institucionales. En tal sentido, las empresas deben contar con un Plan de Formación Continua con el propósito que los trabajadores desarrollen su talento al tiempo de actualizar sus conocimientos y de adquirir renovadas habilidades en pro de elevar sus competencias a los fines de un cumplimiento satisfactorio de sus funciones.

Reflexión final: Nos permitimos concluir con una cita: “No debemos pensar solo en el mundo que dejamos a nuestros niños, sino en los ¡niños que dejamos a nuestro mundo!”

Economista Jesús Alexis González 

0ctubre 20/2019          

Obsolescencia del saber y depreciación del conocimiento.

El impacto de la cuarta revolución industrial (combinación de tecnologías), está transformando la forma en que vivimos, trabajamos, interactuamos y estudiamos. Dicha revolución digital, afecta fundamentalmente al sector educativo tanto en su desempeño interno como en su rol formativo, propiciando que el modelo tradicional esté induciendo alto desinterés en los educandos por seguir estudios, al extremo de generar un decrecimiento (crecimiento negativo) de las matrículas.  

Tal escenario, podemos visualizarlo a la luz de ciertos hechos: 1.- Rápidos cambios en el contexto del conocimiento: Al recibir el título profesional, gran parte del aprendizaje formativo recibido se encuentra revaluado,aun cuando conserve su estructura conceptual, al verse afectado por nuevos hallazgos aunado a la aparición de modelos, metodologías, herramientas, etc, emanados de los avances científicos y tecnológicos; 2.- Demanda laboral de nuevas competencias: Muchas de las competencias exigidas a la fuerza laboral actual (y obviamente a la futura) son completamente diferentes a las del pasado inmediato, al punto que según el Foro Económico Mundial más de 1/3 de las habilidades básicas que se requerirán en el año 2020 serán completamente nuevas y distintas a las requeridas en el pasado inmediato; 3.- Fuerza de trabajo con habilidades especificas sin la obligación de un título profesional: Grandes empresas (IBM, Google, Apple, y un largo etcétera) no están exigiendo (obligatoriamente) título profesional para incorporar nuevos empleados, dándole mayor importancia a la demostración de competencias; 4.- Rechazo de títulos universitarios que no dan cuenta de las capacidades de quienes los obtienen y ostentan: Tal acción es inducida, fundamentalmente, tanto por el tiempo requerido para desarrollar e instrumentar una nueva estructura curricular, como por el tiempo que ha de emplear el estudiante para culminar sus estudios (muy extensos) lo cual se traduce, en muchos casos, en títulos obsoletos; 5.- Existencia de fuentes de contenidos de acceso abierto: Modalidad orientada a la enseñanza con un enfoque mucho más practico que el tradicional presencial, sustentado en orientaciones de profesores y expertos en un ambiente online o virtual de carácter asincrónico (sin coincidencia temporal), haciendo uso de videos, audios y de otras muchas herramientas instruccionales; 6.- Baja rentabilidad de la inversión al estudiar una carrera larga, en relación a otras modalidades de estudios cortos y permanentes: Los recursos financieros y el tiempo de dedicación efectuados para alcanzar un título profesional, evaluados en función a su rentabilidad (ingresos futuros) resulta menos ventajoso que las carreras más cortas pero reiterativas en el tiempo (se repiten con frecuencia o tienen la propiedad de repetirse) que es la preferencia actual y futura; 7.- Institucionalización de Plataformas Educativas hospedadas en la Nube: Estructuradas mediante metodologías de enseñanza que facilitan un autoaprendizaje sencillo y atractivo en el lugar y tiempo escogido por el estudiante; 8.- Instrumentación del modelo de microcredenciales digitales: El proceso de enseñanza-aprendizaje se realiza a través de Internet y la web; siendo que la credencial conferida evidencia una competencia especifica adquirida por el participante, la cual es fácilmente verificable tanto en el logro obtenido como en cuanto al esfuerzo, exigencia y requisitos para obtenerlo; habida cuenta de contener la información básica referida a la competencia o habilidad que ha desarrollado así como la descripción del proceso y del régimen de evaluación, lo cual queda implícitamente consagrado en la respectiva Certificación que es igualmente otorgada a través de la web; 9.- Ruptura de la segmentación del conocimiento: Los currículos diseñados a partir de la segmentación del conocimiento mediante asignaturas temáticas independientes, están en contraflujo a la complejidad creciente del conocimiento que desdibuja la frontera entre disciplinas diferentes.

A tenor de lo expresado, puede afirmarse, sin la menor duda, que la realidad actual está forzando cambios inmediatos y drásticos en el modelo tradicional de aprendizaje en todos los niveles y modalidades del sistema educativo.En lo inmediato, debe rescatarse el espíritu y propósito de la Educación Continua o Formación Continua que hace referencia a la modalidad formativa estructurada mediante programas de aprendizaje teórico-práctico diseñados bajo la figura de Cursos que enfatizan en las competencias que se deben aprender (tal como el modelo de microcredenciales digitales arriba mencionado), en aras de mejorar aptitudes al tiempo de elevar la competitividad y facilitar el acceso y/o desenvolvimiento en el mercado laboral a la luz de variadas líneas de actuación vinculadas con una actualización constante de conocimientos en procura de elevar las competencias; muy especialmente tanto en el área de formación profesional continua (trabajadores activos) como de formación profesional ocupacional (desempleados). La modalidad de formación en la empresa, por su parte, tiene como propósito fundamental impulsar las capacidades (competencias) laborales de los trabajadores en una empresa al tiempo de propiciar que adapten sus actitudes tanto en su propio beneficio como el de la organización empresarial en pro de incrementar su empleabilidad y productividad en función a los objetivos generales de la empresa. En general, con la educación continua en la empresa se busca: 1.- Responder a las necesidades específicas de la empresa; 2.- Mejorar los conocimientos y competencias de los trabajadores; 3.- Contribuir a la adaptación al cambio y mejora empresarial; 4.- Adaptar el personal a las innovaciones y adelantos tecnológicos, así como a las nuevas herramientas y formas de trabajo; 5.- Incrementar la competitividad de la empresa; 6.- Elevar la motivación y el clima laboral; 7.- Aumentar las expectativas de desarrollo empresarial; y 8.- Favorecer el reciclaje interno de los trabajadores.

Reflexión final: Cara al futuro cercano, las instituciones han de dar el salto digital so pena de quedar rezagadas de la cuarta revolución industrial. 

Economista Jesús Alexis González

Planificador Educativo 

14/10/2019