Educación en la Sociedad del Conocimiento y la Nueva Economía

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

La Sociedad del Conocimiento (SC), también citada como sociedad de la información, sociedad interconectada, mundo digital, sociedad informacional, “nueva economía” …, hace referencia a una forma de organización donde los ciudadanos disponen de un acceso prácticamente ilimitado e inmediato a la información, y donde igualmente su procesamiento y transmisión actúan como factores decisivos en la actividad de los individuos. La SC, surge como consecuencia de los cambios inducidos en la sociedad por las innovaciones tecnológicas tal como la informática, las telecomunicaciones, la Internet y los medios de comunicación; al tiempo que la integración de la informática con las telecomunicaciones dio origen al denominado sector de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). En tal escenario, vale resaltar que cuanto mayor es la información generada por una sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento siendo que para el año 1991 existían en el mundo unos 83 millones de libros diferentes mientras que para el año 2010 existían unos 130 millones y para el año 2040 se estima existirán unos 200 millones de libros distintos, los cuales ocuparían (hipotéticamente) unos ¡ocho mil kilómetros de estanterías! La construcción de tan inmensa biblioteca física, es cara al presente una manifiesta utopía ante la existencia de modernas formas de almacenamiento, procesamiento y transmisión de información que facilitan manejar esa inmensa cantidad de datos; e igualmente digitalizarla para propiciar la unión de los contenidos con los medios de comunicación.

Complementariamente, surgió la denominada “Nueva Economía” cuya incubación se sitúa en los años cincuenta y sesenta del siglo XX, y explota en los años setenta alcanzando su esplendor en los noventa; la cual es ante todo una revolución tecnológica íntimamente vinculada con el crecimiento económico, bajo la visión que la producción de bienes y servicios se perfecciona mediante la combinación de los factores productivos (capital humano, físico, organizativo y social) con la tecnología; y en razón de ello el aumento de la producción total de un país (su crecimiento económico) viene dado tanto por el aumento de la cantidad y calidad de los factores empleados, como por la incidencia del progreso tecnológico, que eleva productividad conjunta de todos ellos. La “nueva economía” se desenvuelve a través de dos vías principales: (1) El progreso tecnológico, que se da inicialmente en la industria de producción de bienes y servicios de información y comunicación, manifestándose como un aumento en la calidad, velocidad, capacidad, etc; y (2) Las TIC, que son utilizadas como factores para la producción de otros bienes y servicios; propiciando que la productividad de los demás factores, muy especialmente del trabajo, aumente como consecuencia del uso más intenso del capital ligado a las nuevas tecnologías. Este escenario, facilita inferir que las empresas, más temprano que tarde, se irán desplazando desde el sector manufacturero hacia el sector servicios y se estructurarán mediante redes de especialistas a quienes contratarán para proyectos concretos a la luz de un nuevo tipo de trabajador: el trabajador del conocimiento; siendo que los mercados de capitales están en el presente valorando cada vez más los activos intangibles (activos no monetarios sin apariencia física susceptibles de valoración económica) tal como el capital intelectual (todo el conocimiento que existe en la empresa y que es de utilidad para la misma), en función a que el talento e innovación de los empleados se convierte en uno de los factores fundamentales: “El principal activo de la empresa se marcha a casa todas las noches”.

En intima vinculación con el planteamiento precedente, resulta pertinente comentar la importancia de las Redes Sociales (RRSS) en el mundo virtual o sociedades cibernéticas que hace referencia a sitios y aplicaciones que operan en distintos niveles bajo plataformas digitales (sitio en Internet que facilita almacenar diferentes tipos de información) permitiendo el intercambio de conocimiento, información y otros entre personas y/o instituciones; es decir una estructura capaz de comunicar entre sí a personas o instituciones por intermedio de Internet, al punto de poder establecer relaciones en torno a comunidades con intereses comunes a la luz de un contacto ilimitado e instantáneo  en tiempo real impulsado por la interactividad (relación de participación entre los usuarios y los sistemas informáticos) que permite comunicar cualquier acción al momento que está ocurriendo, al punto de romper las barreras de tiempo y espacio. En síntesis, las RRSS son un espacio digital donde las personas y entidades crean una red de contactos para interactuar mediante una comunicación bidireccional (los usuarios pueden enviar y recibir mensajes de modo simultáneo) en un ambiente de inteligencia colectiva entendido como un proceso de apoyo mutuo y colaborativo para la resolución de problemas por parte de una comunidad teniendo como objetivo el enriquecimiento intelectual entre los interactuantes. Es de mencionar, que existen dos tipos de redes sociales: (A) Horizontales o generalistas: no tienen una temática concreta y están dirigidas a todo tipo de usuarios; y (B) Verticales o especializadas: con una temática concreta en la que los usuarios se reúnen en torno a un interés, asunto o tema en común.

Las RRSS, al ser entornos digitales que permiten a los usuarios compartir textos, imágenes, aplicaciones y otros contenidos, configuran una relación de información/comunicación que han abierto un nuevo paradigma (modelo o patrón) en el hecho educativo específicamente en cuanto a su conveniencia de incluirlas como una herramienta más en las clases presenciales, virtuales o híbridas, ante la evidencia que el uso de las TIC amplía las posibilidades pedagógicas y didácticas a través de Internet. Muchas son las bondades que al proceso educativo impulsa el uso de las RRSS, tales como facilitar: el acceso a información de valor; un ambiente colaborativo entre los estudiantes, al igual que entre docentes y alumnos; el intercambio de recursos y contenidos; búsqueda gratuita de textos y contenidos en gran cantidad de bibliotecas digitales; los debates académicos sobre múltiples temas; y en general facilita el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Reflexión final: La Sociedad del Conocimiento es indetenible y los cambios que produce son irreversibles, siendo que en el mundo de la Internet suele hacerse mención a los “años de perro” haciendo implícita referencia a que un año de Internet equivale a siete del “mundo real”, dando por sentado que la sociedad se está desenvolviendo aceleradamente al punto de habernos cambiado tanto nuestra noción del tiempo como nuestro horizonte temporal de futuro, al extremo de exasperarnos cuando debemos esperar unos pocos segundos ante la pantalla para realizar una búsqueda que en el pasado nos hubiese llevado horas o días o no lograrlo. Ese síndrome de la “respuesta inmediata” ha penetrado el contexto mental, a tal punto que en la actualidad se dice que “el futuro ya no es lo que era”; que en lo especifico del caso venezolano está induciendo un clima de desesperación por la inmediatez del mañana a una velocidad que pasó de ¡veinte años a tres meses!

Jesús Alexis González

Planificador Educativo-Economista

Abril 28/2019 

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