Archivos de la categoría Inflación

Salario mínimo justo en hiperinflación, otro cuento chino!!!. Economista Jesús Alexis González

Jesús Alexis González

Iniciemos con una puntualización conceptual: Salario justo o real: Es aquel que representa la cantidad de bienes y servicios que el trabajador puede adquirir con el volumen de dinero que percibe y por tanto representa el poder adquisitivo o simplemente ¡el poder de compra! Cuento chino: Hace referencia a una mentira ingeniosa, disimulada, encajada dentro de una historia fantástica o de dudosa veracidad.

El salario, en términos jurídicos ha de entenderse como la contraprestación que recibe el trabajador a cambio del esfuerzo realizado para un empleador, dando por entendido que el dinero que recibe no lo desea por sí mismo sino porque su posesión proporciona una disponibilidad inmediata de poder adquisitivo; mientras que el salario mínimo hace referencia al “salario piso” o nivel de base que tiene por finalidad la protección de los trabajadores, siendo de igual modo el derecho que tiene el trabajador a percibir para sufragar sus necesidades normales y a las de su familia en el orden material, moral y cultural. Igualmente, el salario mínimo cumple entre otras funciones, el servir de referencia del costo de producción para las empresas y para el aumento de los diferentes niveles de salario, así como dinamizador de la demanda agregada vía el consumo y, lo más importante, como un mecanismo para distribuir parcialmente las ganancias empresariales a los trabajadores de bajos ingresos. Sigue leyendo Salario mínimo justo en hiperinflación, otro cuento chino!!!. Economista Jesús Alexis González

El petro y la continuidad de los cuentos económicos de ficción.

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

Iniciemos con una cita que da sentido (¿?) al más reciente cuento económico “escrito” por el régimen en el campo de la “ciencia-ficción”: “Tengo la fórmula para lograr el equilibrio revaluador de los salarios y conseguir el equilibrio justo de los precios y servicios del país” (N.M. 17/08/2018).

Tal “formula”, emanó ficticiamente al transcurrir cinco años de un “aprendizaje” adquirido en el ejercicio del terror económico y la destrucción del bienestar nacional, y luego de haber despilfarrado las reservas internacionales desde US$ 21.478 millones (2013) hasta US$ 8.788 millones (julio 2018-BCV); de haber provocado una emigración de 2,3 millones de habitantes (Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU); de haber propiciado una contracción del PIB (cantidad de bienes y servicios producidos) superior al 51% en el primer semestre 2018; de haber elevado en 21% el desempleo en 2017; y de haber (lo más grave)disminuido la producción petrolera desde 2,5 millones b/d en 2013 hasta 1,3millones de b/d para junio 2018. Sobre este último aspecto vale acotar, que la industria petrolera que recibió la “revolución” producía 3.329.000 b/d en promedio en el año 1998 e igualmente los ingresos totales de PDVSA pasaron de US$ 32.640 millones en 1999 a un precio promedio de US$16/barril hasta US$ 134.320 millones en 2013 a un precio promedio de US$ 98/barril. Sea propicio mencionar, que en el Informe de Gestión 2013 de PDVSA no se formuló mención alguna sobre los resultados operativos de más de 60 campos que fueron asignados “a dedo” a partir del 2009, ni tampoco sobre las inversiones que se habían realizado para alcanzar la cifra de 6 millones de b/d prevista en el Plan de la Patria para 2019. Sigue leyendo El petro y la continuidad de los cuentos económicos de ficción.

El cantinflero paquetazo de ajuste 2018

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

Es una obviedad manifiesta, afirmar que el crecimiento económico es la acción generadora del ingreso nacional para su posterior distribución en procura de apuntalar el bienestar de la población; al punto de constituir el   indicador básico para evaluar la situación de la economía; en tal sentido, y como apoyo para la comprensión del tema, vale recordar que en Venezuela en el lapso 1950-1995 la tasa de crecimiento promedio de la producción per cápita (ingreso que recibe en promedio cada uno de los habitantes de un país) fue de 0,5% lo cual propició un aumento del bienestar en un 25% durante dicho período. Ahora bien, y como una hipótesis para demostrar la importancia del binomio crecimiento económico-distribución del ingreso, asumamos que la tasa de crecimiento de la economía hubiese sido de un 1,5% en lugar de 0,5% entonces el ingreso por habitante de 1995 se habría duplicado con relación al de 1950 hasta evolucionar en un 25%; o lo que es lo mismo la ¡cantidad de bienes y servicios disponible por habitante se hubiese duplicado! Sigue leyendo El cantinflero paquetazo de ajuste 2018