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PRIMAVERA VENEZOLANA, con vientos ÁRABES

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

Como es del dominio público, la OEA publicó el 23/febrero/2017 un Comunicado suscrito por 14 Estados Miembros donde manifestaron estar “profundamente preocupados por la situación de Venezuela” donde, entre otros señalamientos, expresaron la urgencia de que nuestro país atienda de manera prioritaria la liberación de presos políticos, de reconocer la legitimidad de las decisiones de la AN, y de establecer un calendario electoral que incluya las elecciones pospuestas. Posteriormente, en su sesión del 03/abril/2017 al momento de la deliberación sobre Venezuela en un contexto evaluativo de la promoción y protección de los derechos humanos, de las libertades fundamentales como condición para la existencia de una sociedad democrática y con la separación e independencia de poderes públicos como aspectos vitales de la democracia representativa, expresaron (de nuevo) su “profunda preocupación” por la alteración inconstitucional de nuestro orden democrático al tiempo de señalar que las decisiones del TSJ de suspender Sigue leyendo PRIMAVERA VENEZOLANA, con vientos ÁRABES

Activismo de calle y paro cívico contra la opresión

Jesús Alexis González

Jesús Alexis González

No constituye un golpe de estado el que alguien haga uso de los derechos Constitucionales para sacar a un Gobierno, expresó recientemente el Presidente de la AN; mientras que el “preso de la dictadura” Leopoldo López reiteró (23/10/16) que no es posible un diálogo luego de haberse suspendido el referéndum revocatorio y robarle al pueblo su derecho a expresarse. Ambas opiniones no admiten referencia en contrario, sin embargo somos de la opinión que deben complementarse con lo sostenido mediante el grito popular que ante las reiteradas violaciones de la Constitución de la República de Venezuela por parte del movimiento chavista a través de su nefasto “gobierno” en complicidad con el binomio Tribunal Supremo de Justicia-cúpula militar en una Venezuela que se encuentra en la crisis más profunda de su historia (en condiciones alentadoras de un sacudón), debemos de abandonar el papel de pendejos (persona cobarde que muestra poco ánimo y falta de valor para emprender acciones en pro a enfrentarse a peligros y dificultades) para participar con vehemencia (apasionamiento y compromiso en la defensa de una determinada postura, idea o situación) pacífica para exigir el cumplimiento de nuestros derechos, abandonando el estéril “postulado” de estar continuamente solo expresando la inconstitucionalidad en muchas “decisiones” del gobierno y en numerosas “sentencias” del tsj (minúsculas totalmente intencionales); que en nada ha evitado se continúe labrando el terreno hacia una dictadura.

A tenor de lo expresado, estamos en la obligación de profundizar el activismo sociopolítico de calle asumido como un método de protestas organizadas planificadamente teniendo como objetivo fundamental el hacer visible la indignación y descontento como condición para impulsar (por temor gubernamental) la reversión de desacertadas medidas, con la bondad adicional de evitar (en lo posible) que el pueblo se vea obligado a participar en acciones violentas o de choque. En tal escenario, cobra relevancia la implementación de paros (interrupción de una acción de forma planificada) como un derecho social a protestar cuando alguna condición constitucional no se cumple, hasta configurar formas diversas de duración variable realizadas de ¡manera colectiva! como requisito para obtener mejores resultados eligiendo días con horario determinado pudiendo ser cortos o largos, pacíficas o muy intensas.

Un paro cívico nacional, estructurado con acciones ejercidas por la población venezolana en apego a la Constitución y en defensa de su derecho de hacer cumplir las obligaciones en favor de la Patria, tal como por ejemplo un cese general de actividades por 24 horas continuas como forma de reclamo político por parte del pueblo al no estar dispuesto a soportar “pacientemente” la “decisión” del cne (otra minúscula intencional) de posponer hasta nuevo aviso (¿?) la recolección del 20% de las firmas del Registro Electoral para formalizar la activación del RRP en 2016, haciendo uso de unas descabelladas medidas cautelares salidas de un tribunal municipal de control sin competencia en materia electoral para impedir la expresión de la Soberanía Popular en cuanto al Derecho Político de revocación lesionando una abrumadora aspiración nacional alimentada por el enorme malestar generado por una “quebrada” economía que ha impuesto un “mandato de hambre”; se convierte en la respuesta necesaria más aún cuando la resonancia de dicha suspensión solo beneficia el continuismo del gobierno chavista como estrategia marcadamente evidente para mantener a Venezuela como su único refugio para intentar evitar el cumplimiento de potenciales sanciones a que hubiere lugar vinculadas con actividades criminales, tanto en materia de corrupción donde se destaca  un Informe de la Comisión de Contraloría de la AN que evidencia una malversación de unos $ 11.000 millones por parte de PDVSA a través de contrataciones irregulares llevadas a cabo en el periodo 2004-2014, al extremo de no existir forma de saber dónde están ni en qué se “utilizaron”; así como con acciones integradas al narcotráfico (más allá del denominado caso de los “narcosobrinos”) que incluso indujo que la administración del Presidente B. Obama afirmara que el gobierno venezolano “ha fallado de forma demostrable” en cumplir con acuerdos internacionales antinarcóticos.

En intima sintonía con la delicada situación nacional, la Asamblea Nacional aprobó (23/10/16) en “Defensa de la Constitución, la Democracia y los Derechos Humanos” un Acuerdo para la Restitución del Orden Constitucional en Venezuela a la luz del desarrollo de hechos indeseables tal como que el 20/10/16 el cne “decidió” arrebatarle al pueblo el derecho a revocar a un “presidente” que ha participado activamente en la ruptura del orden constitucional, al tiempo de existir fundadas razones para sostener que también ha abandonado las funciones constitucionales de la Presidencia de la República. En dicho Acuerdo, se sostiene que se interrumpió el orden constitucional ante la presencia de un golpe de estado cometido por el régimen de Nicolás Maduro; en simultaneo y en virtud del artículo 333 de la CRBV donde se establece que todos los ciudadanos estamos en el deber y derecho a restablecer la efectiva vigencia de la Constitución, acordó igualmente convocar al pueblo a la defensa activa, constante y valiente de nuestra Carta Magna, de la democracia y el Estado de Derecho hasta lograr la restitución del Orden Constitucional.

A título de reflexión final, vale afirmar que el triunfo ante la opresión de la tiranía pasa necesariamente por mantener la unidad de lucha del pueblo evitando la división y dispersión de la energía oposicionista que es en esencia la fuerza para rescatar a Venezuela. El venidero 26 de octubre, en la denominada TOMA DE VENEZUELA hemos de rechazar rotundamente esta naciente dictadura concebida por el “madurazo” similar al “fujimorazo” que abordamos en nuestro último artículo  Visión de Venezuela con “foco” peruano ( http://www.pedagogiaeconomica.com/?p=309 )

Economista Jesús Alexis González
jagp611@gmail.com     @jesusalexisgon     www.pedagogiaeconomica.com
24/10/16

Visión de Venezuela con “foco” peruano

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

Alberto Fujimori, Presidente del Perú entre el 28/07/1990 y el 21/11/2000 inició su mandato bajo el amparo de la Constitución de 1979 que consagraba un Congreso Bicameral, el cual funcionó hasta el 5 de abril de 1992, fecha cuando  lo disolvió a la par de  intervenir el Poder Judicial, el Consejo Nacional de la Magistratura, el Ministerio Publico y destituir a los miembros del Tribunal de Garantías Constitucionales; todo ellomientras” se aprobaba una nueva estructura orgánica del Poder Legislativo; basándose  en el “argumento” según el cual ese entramado de instituciones no le permitían ejecutar las medidas necesarias en tiempos de crisis (imposible mayor similitud con Venezuela). Luego y mediante un plebiscito nacional (22/11/1992), y con un 82% de aceptación del pueblo ( N. Maduro la ha perdido en un porcentaje casi idéntico) se aprobó “legalizar” el cierre del Congreso y la conformación de una constituyente  y en el ínterin la continuidad gubernamental se ejerció a través de un Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional (Estado de Excepción y Emergencia” venezolano del presente) que suspendió los artículos de la Constitución que no fueran compatibles con la “emergencia” (¿?), y  sancionó la Constitución de 1993 donde se estableció un Congreso Unicameral (otra coincidencia  con Venezuela). Sigue leyendo Visión de Venezuela con “foco” peruano