Ingenuidad por elecciones limpias en un Estado forajido.

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

Un Estado forajido, es aquel donde el Gobierno toma decisiones negando  la importancia debida  a los derechos humanos (DDHH) al extremo de convertir la justicia en una farsa (enredo que tiene como fin engañar o aparentar) sustituyendo las normas éticas de la convivencia social por un comportamiento propio de bandidos y no de estadista (persona experta en asuntos de Estado o en política); al extremo de irrespetar de forma reiterada el principio de  juridicidad (garantía que tiene el ciudadano que cuando la administración actúa lo hace por habilitación establecida en la norma) en una actuación desprovista de moral hasta conformar una especie de banda gubernamental  integrada por miembros aventajados en la comisión de delitos, y de un cinismo puesto en escena donde todo se finge y en la que todo se responde con dosis de histrionismo” (inclinación hacia comportamientos desmedidos, teatrales y poco naturales). La conceptualización original de Estado forajido se debe al filósofo estadounidense John Ranls (1921-1992) en su libro “Una teoría de la justicia”; donde igualmente sostiene  la simultánea presencia de un Gobierno forajido que no respeta las leyes y normas de convivencia internacional, al tiempo de representar una peligrosa amenaza para los países vecinos y para el ámbito regional en razón de incumplir las leyes y convenios internacionales vinculadas con el mantenimiento del orden y la paz mundial; y que igualmente viola el Estado de derecho al eliminar la independencia entre los poderes públicos: ejecutivo, legislativo y judicial. Sigue leyendo Ingenuidad por elecciones limpias en un Estado forajido.

Dolarización sin divisas: otra farsa electoral.

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

Es usual en los eventos electorales, tal como la parodia  presidencial (ridiculización de la voluntad del pueblo) del venidero 20-M, que se formulen “farsas” promesas (obra de teatro breve de carácter satírico) a la luz de un populismo construido con verdades a medias (conceptualmente validas pero de utópica realización) como proponer una dolarización (sustitución del bolívar) con menguadas reservas internacionales (disponibilidad de divisas)  que obviamente impide, tanto el obligatorio anclaje cambiario para su instrumentación (fijar el precio del US$ u otra moneda con el respaldo de las reservas internacionales), como para poder sostener el tipo de cambio que hace referencia a la cantidad de monedas que se necesitan de  una divisa, p.ej. Bs,  para obtener una unidad de otra, p.ej. US$. Sigue leyendo Dolarización sin divisas: otra farsa electoral.

Restauración de la institucionalidad, luego del fracaso socialista.

Jesús Alexis González
Jesús Alexis González

El denominado “proceso revolucionario”, que desafortunadamente se inició a partir del año 1998 en Venezuela, asumió desde su inicio un enfoque político-ideológico de corte comunista orientado a la destrucción de la democracia incorporando en lo posible, tanto los postulados del Manifiesto Comunista con énfasis en: “El proletariado usará su supremacía política para arrebatar gradualmente todo capital de la burguesía, para centralizar todos los instrumentos de producción en manos del Estado”; al igual que el Materialismo como filosofía que fomenta el abandono de la religión, la espiritualidad y la moralidad en pro de favorecer el uso de la violencia bajo la figura de “terror revolucionario” para crear y preservar un Estado comunista. Tal intención, se apoya en una cooptación del Estado a la luz de un sistema de nombramientos por nominación por vía de simulacros electorales con aparente libertad en la selección de los gobernantes; facilitando de tal modo  la llegada y permanencia en el poder de los menos aptos con poca inhibición moral y sentido de justicia, al tiempo de estar dispuestos a reemplazar el orden tradicional por una estructura donde las instituciones del Estado quedan secuestradas en total irrespeto al estado de derecho con prevalencia del autoritarismo, el clientelismo, la judicialización de las ideas opositoras, entre otros males, teniendo como objetivo principal fundar “nuevas instituciones” incondicionales al “proceso” y destructoras de la democracia. Sigue leyendo Restauración de la institucionalidad, luego del fracaso socialista.